| Gandhi Nagar (Bangalore) |
Por la tarde un paseo por Gandhi Nagar y City Market, zonas populares
| ¿Por dónde paso? |
Ante la experiencia anterior, la última mañana en India la he pasado cómodamente en la habitación del hotel preparando el viaje de regreso. A medida que el autobús local se acercaba a el aeropuerto, el caos y la suciedad daban paso a modernos edificios de estilo occidental y carreteras bien cuidadas: me sumergía ya en un entorno privilegiado. ¿Cuántos habitantes de Bangalore podrían permitirse acudir a un aeropuerto? ¿Y volar? Menos aún, por eso se te quedan mirando y algunos incluso te hacen fotos. Obligada por el horario de check-out del hotel, he pasado más de 8 horas en el aeropuerto a la espera del despegue rumbo a Frankfurt de 9 horas de duración.
Después de unas 30 horas de viaje llego a Valencia, pensaba que no llegaba el momento, pero una vez en España lo que parece mentira es haber experimentado India a través de los 5 sentidos: olores especiados, suaves sedas, cláxones irritantes, contraste de sabores y paisajes que te roban el aliento (para bien o para mal). Todo se desvanece. Los tenderetes de bananas, el chai (té indio), las sonrisas, los saris desfilando por las calles, las vacas con su imponente cornamenta, la inmundicia... situaciones agradables o desesperantes, pero al fin y al cabo enriquecedoras experiencias.
| FIN DE LA AVENTURA |
